Washington promete “defender firmemente sus intereses” ante el avance militar del régimen chino

Durante una reunión en Kuala Lumpur con su homólogo chino, Dong Jun, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reafirmó que Washington “defenderá firmemente sus intereses” en la región del Indo-Pacífico y destacó la importancia de mantener un equilibrio de poder frente al avance militar de China.
El encuentro, celebrado en el marco de la reunión de ministros de Defensa de la ASEAN, marca un nuevo intento de reabrir canales de comunicación entre las dos potencias militares, tras meses de tensiones y despliegues crecientes en el Mar de China Meridional y en torno a Taiwán.
Hegseth señaló que la administración del presidente Donald Trump mantiene su compromiso con la paz, pero no tolerará acciones que amenacen la estabilidad regional ni la soberanía de sus aliados. En su cuenta de X, el secretario calificó el diálogo con Dong como “bueno y constructivo”, aunque subrayó las preocupaciones de Washington respecto a las actividades del Ejército Popular de Liberación en zonas marítimas disputadas y cerca de la isla de Taiwán.
“El objetivo de Estados Unidos no es el conflicto”, afirmó Hegseth. “Sin embargo, seguiremos defendiendo nuestros intereses y garantizando que contamos con las capacidades necesarias en la región para hacerlo”.
Por su parte, el ministro de Defensa chino exigió a Washington “prudencia” en sus declaraciones y acciones sobre Taiwán, al tiempo que reiteró la narrativa del Partido Comunista Chino (PCCh) de que la isla es parte “inseparable” del territorio chino. Pekín volvió a afirmar que tiene la capacidad de responder “con calma” ante cualquier “provocación o injerencia”, una retórica que contrasta con su creciente militarización en el estrecho de Taiwán y el hostigamiento a los países vecinos.
En los últimos años, el régimen comunista ha intensificado sus incursiones aéreas y navales alrededor de Taiwán, mientras presiona diplomáticamente a los gobiernos que reconocen su soberanía. El presidente taiwanés Lai Ching-te ha rechazado las pretensiones de Pekín y ha defendido el derecho de los 23 millones de taiwaneses a decidir su propio futuro.
Hegseth también expresó su preocupación por los incidentes recientes entre fuerzas chinas y buques filipinos en el Mar de China Meridional, así como por los enfrentamientos diplomáticos con Australia debido a operaciones de vigilancia aérea. Estados Unidos considera estas acciones parte de una estrategia de coerción regional del régimen chino.
El Pentágono, bajo la dirección de Trump, busca mejorar los canales de comunicación militar con Pekín para evitar malentendidos y promover mayor transparencia, especialmente sobre la modernización nuclear china. Washington insiste en que su política no busca un cambio de régimen ni la “estrangulación” de China, pero sí frenar cualquier intento de expansión autoritaria que amenace la libertad de navegación o la soberanía de los países del Indo-Pacífico.
El Ministerio de Defensa chino afirmó que la reciente reunión entre Trump y Xi Jinping en Busán dio “orientación estratégica” para avanzar en la cooperación militar. No obstante, ambos líderes evitaron mencionar el tema de Taiwán, lo que muestra la fragilidad del diálogo entre Washington y Pekín.
La administración Trump ha advertido en reiteradas ocasiones que Estados Unidos no permitirá que China utilice su poder económico o militar para reconfigurar el orden internacional. El equilibrio en Asia, advirtió Hegseth, depende de mantener abiertas las vías diplomáticas, pero también de una defensa firme frente a las ambiciones expansionistas del régimen comunista.








