Trump revoca las concesiones de Biden a Venezuela y pone fin a la licencia de Chevron

El presidente Donald Trump anunció el miércoles 26 de febrero de 2025, a través de un mensaje en su plataforma Truth Social, la reversión de las concesiones otorgadas por su predecesor, Joe Biden, al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
En un tono firme, Trump señaló que el acuerdo sobre transacciones petroleras, firmado el 26 de noviembre de 2022, y las condiciones electorales asociadas serán terminados a partir del 1 de marzo, fecha en que estaba prevista una opción de renovación. Esta decisión pone fin a la licencia que permitía a Chevron operar en el sector petrolero venezolano, marcando un giro significativo en la política energética y diplomática de Estados Unidos hacia el país sudamericano.
El anuncio en Truth Social
En su publicación, Trump escribió: «Por la presente, estamos revirtiendo las concesiones que el torcido Joe Biden dio a Nicolás Maduro, de Venezuela, sobre el acuerdo de transacciones petroleras del 26 de noviembre de 2022, y también relacionadas con las condiciones electorales dentro de Venezuela, que no han sido cumplidas por el régimen de Maduro. Además, el régimen no ha estado transportando a los criminales violentos que enviaron a nuestro país (la buena y vieja EE.UU.) de regreso a Venezuela al ritmo rápido que habían acordado. Por lo tanto, ordeno que el ineficaz e incumplido ‘Acuerdo de Concesión’ de Biden sea terminado a partir de la opción de renovación del 1 de marzo. ¡Gracias por su atención a este asunto!».
Aunque Trump no mencionó explícitamente a Chevron en su mensaje, el acuerdo al que hace referencia corresponde a la licencia otorgada por la administración Biden a la empresa estadounidense el 26 de noviembre de 2022. Esta licencia permitió a Chevron reanudar operaciones limitadas en Venezuela, exportando aproximadamente 240000 barriles por día de crudo, lo que representa más de una cuarta parte de la producción total de petróleo del país.
La licencia de Chevron fue parte de un esfuerzo de la administración Biden para aliviar sanciones a Venezuela a cambio de avances en condiciones electorales y un manejo más efectivo de la migración. En 2022, tras años de sanciones estrictas impuestas durante el primer mandato de Trump, Washington buscó incentivar al régimen de Maduro a cumplir con ciertas reformas democráticas, incluyendo la promesa de elecciones más «transparentes» y el retorno de migrantes venezolanos, muchos de los cuales han cruzado la frontera sur de Estados Unidos. Sin embargo, Trump ha acusado repetidamente a Maduro de incumplir estos compromisos, una postura que reiteró desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
Durante su campaña y en las primeras semanas de su segundo mandato, Trump ha insistido en que Estados Unidos no necesita el petróleo venezolano, abogando por una mayor independencia energética basada en la producción doméstica. En este contexto, la revocación de la licencia de Chevron no solo responde a una crítica hacia Biden, sino que también refuerza su narrativa de mano dura contra regímenes autoritarios y su rechazo a acuerdos que percibe como débiles.
Impacto en Chevron y el mercado petrolero
Chevron, la única empresa estadounidense que recibió una licencia para operar en Venezuela bajo el acuerdo de 2022, reaccionó al anuncio de Trump indicando que está «al tanto del mensaje y evaluando sus implicaciones». La terminación de la licencia significa que la compañía ya no podrá exportar crudo venezolano a partir del 1 de marzo. Además, si la estatal venezolana PDVSA intenta redirigir ese petróleo a otros mercados, las refinerías estadounidenses no podrán comprarlo debido a las sanciones vigentes, lo que podría agravar la crisis económica en Venezuela y reducir aún más los ingresos del régimen de Maduro.
La decisión también tiene implicaciones para el mercado energético global. Aunque los 240000 barriles diarios de Chevron representan una fracción del suministro mundial, su ausencia podría generar ajustes en los precios y aumentar la presión sobre otros productores para compensar el déficit, especialmente en un momento en que Trump ha prometido «desatar la energía estadounidense» mediante la expansión de la producción interna.
Una señal política clara
El anuncio de Trump no solo afecta las operaciones de Chevron, sino que envía un mensaje político contundente tanto a Venezuela como al mundo. Al calificar el acuerdo de Biden como «ineficaz e incumplido», el presidente busca diferenciarse de las políticas de su predecesor y reafirmar su enfoque de «América Primero». La mención de los «criminales violentos» enviados por Maduro también conecta esta decisión con su discurso sobre seguridad fronteriza, un tema central en su agenda desde su primer mandato.
A medida que se acerca la fecha límite del 1 de marzo, la atención estará puesta en cómo responde el régimen de Maduro y si esta medida intensifica las tensiones entre Washington y Caracas. Por ahora, Trump ha dejado claro que no tolerará lo que considera concesiones fallidas, marcando el tono de una política exterior que promete ser inflexible con adversarios como Venezuela.