Milei exige la renuncia de Kicillof y propone intervenir Buenos Aires ante la crisis de inseguridad
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El presidente de Argentina, Javier Milei, desató una fuerte controversia este viernes al exigir la renuncia del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y proponer una intervención federal del distrito para abordar la ola de inseguridad que sacude el conurbano bonaerense.
En un mensaje publicado en la red social X, Milei calificó la situación como un «baño de sangre» y acusó a Kicillof de adherir a una «doctrina prodelincuentes», responsabilizándolo directamente por el aumento de la criminalidad.
El pronunciamiento de Milei llega en medio de la conmoción generada por el brutal asesinato de Kim Gómez, una niña de siete años que murió el martes en La Plata tras ser arrastrada por un auto robado por dos menores de edad.
«Dado que la provincia es un baño de sangre, y nuestra visión sobre cómo afrontar el problema es tan distinta, y usted claramente no puede resolverlo (…), si le interesa el bienestar de los bonaerenses, córrase del camino (esto es, renuncie) y déjenos intervenir la provincia», escribió el presidente, dirigiéndose directamente a Kicillof.
Milei afirmó que, de asumir el control, el Gobierno nacional podría «terminar con la violencia en un año» mediante una política de «tolerancia cero», inspirada en las estrategias del exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, y el economista Gary Becker.
El mandatario contrastó su enfoque con el de Kicillof, al que vinculó con las ideas del exjuez Eugenio Zaffaroni, sugiriendo que el gobernador ve a los delincuentes como víctimas, mientras que el Ejecutivo nacional considera que «los delincuentes son los malos y el que las hace, las paga». Milei cerró su mensaje desafiando a Kicillof a elegir entre «el bienestar de los bonaerenses» y «sus intereses políticos personales».
La respuesta de Kicillof y el contexto del conflicto
El cruce entre ambos líderes se intensificó tras las declaraciones de Kicillof el jueves, cuando defendió la gestión provincial en materia de seguridad y cuestionó al Gobierno nacional por recortar fondos destinados a la provincia, como el Fondo de Fortalecimiento Fiscal.
En referencia al crimen de Kim, el gobernador expresó su apoyo a la familia y lamentó el uso político del caso: «Lamento mucho la bajeza que he visto estos días. Sé que hay campaña electoral, sé que algunos usan esto para ganar un voto y lucrar con el dolor. Se han traspasado todos los límites». Kicillof también acusó a Milei de «abandonar a los bonaerenses» y convocó al presidente a trabajar juntos en soluciones, una invitación que Milei rechazó tajantemente con su propuesta de intervención.
El caso de Kim Gómez: indignación y reclamos
El asesinato de Kim ocurrió el martes por la noche, cuando dos adolescentes de 17 y 14 años robaron un Fiat Palio rojo en el que viajaban la niña y su madre. La mujer logró escapar, pero Kim quedó atrapada en el vehículo con el cinturón puesto. Testigos relataron que los ladrones intentaron arrojarla por la ventanilla, pero quedó enganchada y fue arrastrada 15 cuadras a alta velocidad hasta que el auto chocó contra un poste. Los responsables huyeron, dejando el cuerpo de la menor bajo el automóvil.
El caso desató una ola de indignación en La Plata. El miércoles, vecinos protagonizaron una marcha espontánea que derivó en incidentes frente a la Municipalidad y la Gobernación. Este viernes, familiares y amigos de Kim convocaron a una nueva manifestación a las 9 de la mañana frente al Fuero Penal, en la calle 8 entre 56 y 57, bajo el lema «¡Justicia por Kim!». Uno de los acusados había sido detenido un mes antes por otro delito, pero fue liberado por ser menor de edad, lo que reavivó el debate sobre la imputabilidad y las políticas de seguridad.
El caso de Kim no es aislado, ya que todos los días se registran muertos por la ola de inseguridad en la provincia de Buenos Aires.
Intervención federal: ¿qué implica?
La intervención federal de una provincia, contemplada en la Constitución Argentina, permite al Gobierno nacional asumir temporalmente el control de un distrito en casos excepcionales, como una crisis institucional o el incumplimiento de funciones esenciales. Milei plantea este mecanismo como una solución para imponer su modelo de seguridad, aunque su aplicación requeriría la aprobación del Congreso y enfrenta interrogantes legales y políticas.
El enfrentamiento entre Milei y Kicillof expone las profundas diferencias ideológicas entre el Ejecutivo nacional y la gestión bonaerense, mientras la sociedad exige respuestas concretas frente a una inseguridad que no da tregua. El desenlace de este choque político podría definir el rumbo de la provincia más poblada del país en un año electoral clave.