Daniel Noboa se reúne con Donald Trump: una alianza estratégica contra el crimen en Ecuador

El pasado 29 de marzo, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, sostuvo un encuentro privado con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la residencia de Mar-a-Lago, ubicada en Palm Beach, Florida. Esta reunión, que tuvo lugar en un momento clave de la campaña electoral ecuatoriana rumbo a las elecciones del 13 de abril, ha captado la atención internacional por su enfoque en la seguridad, un tema crítico para Ecuador ante el auge de la violencia vinculada al narcotráfico y las bandas criminales. Noboa, acompañado de su esposa Lavinia Valbonesi, compartió una fotografía del encuentro en su cuenta oficial de X, aunque sin detallar los puntos específicos tratados en la discusión.

La visita de Noboa a Trump no fue un evento aislado, sino parte de una estrategia diplomática para fortalecer la cooperación bilateral entre Ecuador y Estados Unidos, especialmente en materia de seguridad. Según fuentes cercanas al gobierno ecuatoriano y declaraciones posteriores, el mandatario solicitó apoyo concreto para combatir a las organizaciones criminales que han convertido a Ecuador en uno de los países más violentos de América Latina. Entre las propuestas planteadas, se destaca la posibilidad de que tropas estadounidenses regresen al país andino, específicamente a la ciudad costera de Manta, donde se planea establecer una base naval para operaciones antinarcóticos.

Ecuador enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes. En 2023, el país registró una tasa de 47 homicidios por cada 100,000 habitantes, la más alta de su historia, y aunque en 2024 esta cifra disminuyó a 38, sigue siendo un reflejo del poder creciente de las bandas criminales. Grupos como Los Choneros, Los Lobos y Los Tiguerones, muchos de ellos aliados con carteles mexicanos como Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, han transformado al país de un mero punto de tránsito de droga a un centro neurálgico de almacenamiento y exportación de cocaína hacia mercados como Estados Unidos y Europa. En este contexto, Noboa, quien asumió la presidencia en noviembre de 2023 tras elecciones anticipadas, ha hecho de la lucha contra el crimen organizado su principal bandera política.

Durante la reunión, Noboa habría pedido a Trump que las bandas ecuatorianas sean incluidas en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos, una designación que facilitaría una ofensiva militar más contundente contra estos grupos. Esta solicitud se alinea con la política interna de Noboa, quien en enero de 2024 declaró un «conflicto armado interno» en Ecuador, identificando a 22 bandas como «terroristas» y autorizando el despliegue de las Fuerzas Armadas para apoyar a la policía. La colaboración con Estados Unidos, principal aliado internacional en esta «guerra» contra el narcotráfico, se ve como un paso crucial para recuperar el control del territorio.

El tema de la base en Manta no es nuevo. Entre 1999 y 2009, Estados Unidos mantuvo una instalación militar en esa localidad para operaciones de vigilancia en el Pacífico, pero fue cerrada tras la llegada al poder de Rafael Correa, quien se opuso a la presencia extranjera. Ahora, con Noboa al frente, el gobierno ecuatoriano parece dispuesto a revertir esa decisión. Según reportes de CNN, el Ejecutivo ya cuenta con planos para la construcción de una nueva base naval, un proyecto que podría consolidarse dependiendo del resultado de las elecciones del 13 de abril, donde Noboa busca un mandato completo hasta 2029 frente a su principal rival, la correísta Luisa González.

El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, James Hewitt, señaló que Trump está «firmemente comprometido» a fortalecer la cooperación en seguridad con Ecuador, incluyendo el acuerdo en Manta y la posible ampliación de esfuerzos contra las organizaciones criminales transnacionales. Esta postura refuerza la percepción de que la reunión en Mar-a-Lago no fue meramente protocolar, sino un paso hacia una alianza estratégica de largo plazo.

Más allá de la seguridad, Noboa también abordó temas migratorios y comerciales. Destacó que Ecuador ha sido retirado de la lista prioritaria de deportaciones de Estados Unidos, un logro diplomático que atribuye a las buenas relaciones con la administración Trump. Con cerca de 600,000 ecuatorianos viviendo en territorio estadounidense, esta medida busca aliviar la presión migratoria y fomentar oportunidades dentro del país para reducir el éxodo.

La visita ocurre en un momento políticamente sensible. A menos de dos semanas de la segunda vuelta electoral, Noboa enfrenta críticas internas por priorizar agendas internacionales sobre la campaña local. Sin embargo, sus partidarios ven en este acercamiento a Trump una señal de liderazgo y determinación para enfrentar los desafíos de seguridad que aquejan a los ecuatorianos. El resultado de las elecciones determinará si esta apuesta por una alianza con Estados Unidos se concreta plenamente, pero, por ahora, la reunión en Mar-a-Lago marca un hito en la política exterior de Noboa y su cruzada contra el crimen organizado.

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Redacción Mundo Libre
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